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miércoles, 28 de julio de 2010

ME VOY, PERO SIGO

Todo triángulo tiene tres lados. Es en el caso de Maradona-selección, uno de ellos, obvio, es Diego y su grupo. Otro, también más que obvio, es Grondona y su séquito.

¿Cuál es el otro que queda? Bilardo. Ese del amor incondicional por Maradona y en muchas ocasiones no correspondido por éste. Hay una grave crítica que hacerle a quien seguirá siendo el Director de Selecciones Nacionales de la AFA. “Si Diego se va, yo me voy con él“, había dicho en abril de 2009.

Bilardo no cumplió con su palabra. Pregunto: ¿alguien lo hubiese hecho después de un año y medio de maltratos y ninguneos? ¿No tiene derecho a decir "Ma sí, curtite solo"? Pregunto.

jueves, 16 de julio de 2009

ESTUDIANTES, ALCEMOS LA BANDERA…

… que ilustraron los próceres de ayer.

¿Qué decir del Pincha campeón de América? Dejemos de lado la ya gastada palabra “mística”, que es casi un sinónimo del León platense.

¿Por qué llegó hasta aquí? Con coherencia. Con un trabajo que empezó para tratar de no irse al descenso. Lo llamaron a Bilardo, pero no sólo logró ese objetivo. También hizo los cambios de base que habilitaron este presente. Debutaron o se consolidaron Angeleri, Sosa, Carrusca…

Después llegó Merlo para darle solidez y apuntar más arriba.

Con Burruchaga llegaron lejos en la Copa.

Juan Sebastián Verón volvió con la idea de ser campeón. Enseguida, con un novel Simeone como técnico, lograron el título local.

El eslabón siguiente fue Sensini. El equipo tuvo otro vuelo, pero arrugó al final y le regaló el campeonato a un limitado River.

El salto definitivo llegó con Sabella. Otro orientador táctico debutante, con ideas claras. Entró a la Copa desde abajo, desde la fase eliminatoria, y llegó hasta arriba.

¡Salud, campeón! Pocos lo merecen como vos.

lunes, 17 de noviembre de 2008

LA ENEIDA MARADONIANA

El nombre no me surgió a mí, sino a un compañero de un juego por internet (Hattrick), que vive en Suecia y usa el nick "Griguol".

Eneas, príncipe troyano, huyó de la ciudad tras haber sido quemada por los griegos y embarcó con otros supervivientes en busca de una nueva tierra. Su enemistad con Hera (Juno) le llevó a navegar errante durante mucho tiempo, hasta que fue arrojado a las costas del norte de África, en Cartago. El reino era hospitalario y todos los troyanos querían quedarse en Cartago, pero Eneas sabía que era en Italia donde debía fundar su imperio.
En su camino hacia allí descenderá a los infiernos, donde su padre, ya muerto, le revela que fundará un imperio floreciente, Roma. Eneas llega al Lacio y vence a los latinos tras una larga lucha. Hera deja por fin su odio a los troyanos, no sin antes hacerle prometer a Zeus que borraría el nombre troyano de la tierra italiana: "Troya ha caído. No permitas que resucite".

De esto, es sabido, trata la historia de Diego: luchas, caídas, resurrecciones, más caídas y más resurrecciones.

Impensadamente, ha llegado al frente de la selección y comienza otras luchas. Una, pequeña, por establecer su grupo de colaboradores. Otra, enorme, por darle a la Argentina el título que se le niega desde hace 22 años.

Sabemos que habrá caídas y, tal vez, resurrecciones. ¿Terminará Diego como Eneas, fundando su gran imperio? No está solo. El Gran Emperador de otrora, Bilardo, se ha convertido en su escudero. ¿Resucitarán la épica de México '86?