Disculpas por el largo paréntesis sin tomar contacto con ustedes.
No es excusa, pero seguro que a muchos de ustedes les habrá pasado. Perder tiempo, mucho tiempo, en estúpidas reuniones repetitivas que vuelven siempre al mismo punto. Y el punto es que el típico empresario argentino (en relidad, bolichero) pretende ampliar el boliche sin poner un mango. Al menos por el trabajo de uno. Porque no creo que a Edenor o a Telefónica le puedan decir: "Che, aguantá porque cuando empiece a dar ganancias te pago la factura de luz (o teléfono)"
En fin. El tema no merece ni una línea más. En un rato va el primer post del regreso.
jueves, 6 de mayo de 2010
martes, 6 de abril de 2010
EL JUEZ SE PONE EL CASCO PARA DAR PELEA
Resonó en todo el país la decisión del juez de Santa Rosa de Calamuchita Ricardo Gigena, de perdonar la multa a dos personas que circulaban en su moto sin llevar cascos, alegando que esta es una decisión personal que puede tomarse y que no afecta a terceros.
El magistrado sostuvo que "El uso del casco o cinturón de seguridad en personas mayores comprende la intimidad, la conciencia, el derecho de disponer de sus actos, de su obrar, de su propio cuerpo, de su vida, en ejercicio de su libertad".
Me parece más que interesante que un juez se rebele contra las hiperregulaciones. Pero allí hay que separar dos asuntos.
Como trato de cuidar mi vida, jamás voy en auto sin colocarme el cinturón de seguridad. Pero es una decisión absolutamente personal. Me subleva que ello sea obligatorio. Cada cual que se mate como quiera.
Aunque creo que la obligatoriedad de uso del casco por parte de los motociclistas es un tema aparte. Si sólo se tratara de que, ante un choque, queden sus sesos desparramados, no me preocuparía.
Pero el problema no se limita a eso. Involucra a los demás. Recibir una piedra que sale disparada puede llevarlos a una maniobra riesgosa para los demás. Entonces ahí sí termina la libertad individual. Puede provocar graves consecuencias físicas y mentales al automovilista que se vea involucrado.
Bien por el juez Gigena, que se atreve a desafiar invasiones a los derechos individuales. Abrió un debate que nos debemos. Pero le erró al tema.
El magistrado sostuvo que "El uso del casco o cinturón de seguridad en personas mayores comprende la intimidad, la conciencia, el derecho de disponer de sus actos, de su obrar, de su propio cuerpo, de su vida, en ejercicio de su libertad".
Me parece más que interesante que un juez se rebele contra las hiperregulaciones. Pero allí hay que separar dos asuntos.
Como trato de cuidar mi vida, jamás voy en auto sin colocarme el cinturón de seguridad. Pero es una decisión absolutamente personal. Me subleva que ello sea obligatorio. Cada cual que se mate como quiera.
Aunque creo que la obligatoriedad de uso del casco por parte de los motociclistas es un tema aparte. Si sólo se tratara de que, ante un choque, queden sus sesos desparramados, no me preocuparía.
Pero el problema no se limita a eso. Involucra a los demás. Recibir una piedra que sale disparada puede llevarlos a una maniobra riesgosa para los demás. Entonces ahí sí termina la libertad individual. Puede provocar graves consecuencias físicas y mentales al automovilista que se vea involucrado.
Bien por el juez Gigena, que se atreve a desafiar invasiones a los derechos individuales. Abrió un debate que nos debemos. Pero le erró al tema.
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viernes, 2 de abril de 2010
2 DE ABRIL: ¿CÓMO PUDIMOS SER TAN PELOTUDOS?
De verdad. Cada año me pregunto ¿Cómo pudimos ser tan pelotudos? Soy clase '62 y zafé de la colimba por número bajo. Sin embargo, me quería anotar como voluntario.
Y el 10 de abril ("si quieren batalla, presentaremos batalla") fui a la Plaza a putear a Alexander Haig. ¡Yo! Tan "pro-yanqui" y "pro-Reagan".
Estábamos electrizados, emocionados, codo con codo: peronistas, radicales, comunistas (había muchísimos), conservadores, socialistas, liberales, independientes... Exaltados, cantábamos la Marcha de San Lorenzo y "El pueblo unido...", todos juntos. ¡Qué manga de pelotudos!
Quiero resaltar dos excepciones: una conocida, la revista Humor, y otra casi ignorada, la de nuestro detestado Bernado Neustadt. En los primeros días del conflicto, Bernie escribió en Ámbito una columna muy crítica (dentro de lo que se podía). Además, tuvo una clarividencia notable. Después se llamó a silencio sobre el tema. Creo que es justo reconocerle una (aunque sea una) actitud digna. Porque los demás estábamos convertidos en una manga de pelotudos.
Y el 10 de abril ("si quieren batalla, presentaremos batalla") fui a la Plaza a putear a Alexander Haig. ¡Yo! Tan "pro-yanqui" y "pro-Reagan".
Estábamos electrizados, emocionados, codo con codo: peronistas, radicales, comunistas (había muchísimos), conservadores, socialistas, liberales, independientes... Exaltados, cantábamos la Marcha de San Lorenzo y "El pueblo unido...", todos juntos. ¡Qué manga de pelotudos!
Quiero resaltar dos excepciones: una conocida, la revista Humor, y otra casi ignorada, la de nuestro detestado Bernado Neustadt. En los primeros días del conflicto, Bernie escribió en Ámbito una columna muy crítica (dentro de lo que se podía). Además, tuvo una clarividencia notable. Después se llamó a silencio sobre el tema. Creo que es justo reconocerle una (aunque sea una) actitud digna. Porque los demás estábamos convertidos en una manga de pelotudos.
miércoles, 10 de marzo de 2010
¡¡¡¡QUE TODOS LOS SORDOS SON BRUTOS!!!!
Viejo chiste cuando alguien no oye o entiende lo que decís. ¿Cómo? ¿Qué no es “brutos”? ¡Ah, frutos! ¿Tampoco? No, claro, era putos.
La señora Presidente ayer se quejó de que la Corte pidiera mesura. Y la cito: “la palabra mesura, que tiene mucho sonido a censura de lo que uno puede decir, no me parece lo más apropiado”.
¡Que desmesura! ¿Es sólo cuestión de rima?
Mesura también suena parecido a cultura, a ranura, a juntura o a futura. Y, para no entrar en el mundo de la rima asonante, agreguemos madura, fisura, verdura y basura. Y usura. Usura. ¿Le suena, no, señora Presidente?
La señora Presidente ayer se quejó de que la Corte pidiera mesura. Y la cito: “la palabra mesura, que tiene mucho sonido a censura de lo que uno puede decir, no me parece lo más apropiado”.
¡Que desmesura! ¿Es sólo cuestión de rima?
Mesura también suena parecido a cultura, a ranura, a juntura o a futura. Y, para no entrar en el mundo de la rima asonante, agreguemos madura, fisura, verdura y basura. Y usura. Usura. ¿Le suena, no, señora Presidente?
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jueves, 4 de marzo de 2010
Y EL MUNDIAL EMPEZÓ MEJOR DE LO QUE SE VENÍA VIENDO
“Tengo cierta idea de Francia” (Charles de Gaulle)
Desde ayer tenemos “cierta idea” de la selección argentina. La que se había perfilado en el Centenario.
No fue ninguna maravilla lo del equipo de Maradona ante una Alemania pobretona. Pero, por fin, sabemos a qué se quiere jugar. Nos guste o no esa propuesta. Diego había dicho que iba a mezclar al Menotti del ’78 con el Bilardo del ’86. Ni de lejos. La albiceleste jugó como un clásico equipo chico. Y no me molesta, si eso es lo que sirve en este momento, de cara al Mundial. Además, no cualquiera va y gana en Munich.
¿Cuál es la “cierta idea” que nos dejó la Argentina ayer?
1) Una defensa blindada, que incluye a los 4 del fondo, Mascherano y Jonás, con el aporte de Verón. Si esto se mantiene, por ahí no pasa nadie. Teniendo la pelota, Alemania no hizo trabajar a Romero.
2) Una presión feroz bien arriba.
3) Un ataque pobre. Poco juego y escasas situaciones de gol.
4) Messi sigue perdido y en este esquema no es gran cosa lo que puede dar. Ni él le aporta al equipo ni el equipo a él.
¿Me gusta? No. ¿Se puede hacer otra cosa? Lo dudo. En palabras del “Nano” Areán: “cuando la FIFA, en lugar de puntos reparta signos de admiración, jugaremos de otra manera”
La Argentina jugó una final y el Mundial son cuatro finales.
Una duda entre muchas que me quedan. La primera fase no son finales. ¿Qué va a hacer la selección si el rival le plantea un esquema similar? Quizás en los 25 días de entrenamiento surja una respuesta aceptable.
Desde ayer tenemos “cierta idea” de la selección argentina. La que se había perfilado en el Centenario.
No fue ninguna maravilla lo del equipo de Maradona ante una Alemania pobretona. Pero, por fin, sabemos a qué se quiere jugar. Nos guste o no esa propuesta. Diego había dicho que iba a mezclar al Menotti del ’78 con el Bilardo del ’86. Ni de lejos. La albiceleste jugó como un clásico equipo chico. Y no me molesta, si eso es lo que sirve en este momento, de cara al Mundial. Además, no cualquiera va y gana en Munich.
¿Cuál es la “cierta idea” que nos dejó la Argentina ayer?
1) Una defensa blindada, que incluye a los 4 del fondo, Mascherano y Jonás, con el aporte de Verón. Si esto se mantiene, por ahí no pasa nadie. Teniendo la pelota, Alemania no hizo trabajar a Romero.
2) Una presión feroz bien arriba.
3) Un ataque pobre. Poco juego y escasas situaciones de gol.
4) Messi sigue perdido y en este esquema no es gran cosa lo que puede dar. Ni él le aporta al equipo ni el equipo a él.
¿Me gusta? No. ¿Se puede hacer otra cosa? Lo dudo. En palabras del “Nano” Areán: “cuando la FIFA, en lugar de puntos reparta signos de admiración, jugaremos de otra manera”
La Argentina jugó una final y el Mundial son cuatro finales.
Una duda entre muchas que me quedan. La primera fase no son finales. ¿Qué va a hacer la selección si el rival le plantea un esquema similar? Quizás en los 25 días de entrenamiento surja una respuesta aceptable.
miércoles, 3 de marzo de 2010
A DOS HORAS DEL MUNDIAL
No debe estar muy feliz la señora Presidente. Hoy se juntan la Argentina real y la mediática. En Munich y en términos futbolísticos, claro. Menos mal que no está la virtual (la de cabotaje que jugaba aquí partiditos con rivalcitos), porque eso, según sus palabras “sería too much”.
Está bien que la señora Presidente reconoció “no saber nada de fútbol”. Todo un logro. ¿Habrá algún otro tema del que la señora Presidente se declare ignorante? Claro que una cosa es saber y otra muy distinta creer que se sabe. Pero no se preocupe, señora Presidente. Su marido, a quien sí le gusta el fútbol, cree que conoce de economía y con eso solo maneja la economía de la Argentina. La real, la mediática y la virtual también.
Y, por otro lado, no se sienta menoscabada por su analfabetismo futbolero. Muchos que del tema conocen más o menos como usted, dirigen clubes de fútbol.
Hoy empieza el Mundial. En un rato la selección se va a enfrentar con un rival en serio.
¿Cómo creo que va a ser el partido? La respuesta más lógica sería “no tengo idea”. Con los convocados hoy da la sensación de que son todos los que están, pero no están todos los que son. Es decir, que es muy difícil que los que enfrenten a Alemania se queden fuera de Sudáfrica, pero todavía quedan casilleros por llenar en la lista definitiva.
Y además no tengo idea porque en todo el ciclo Maradona pocas veces se vio una idea de equipo. Quizás hoy empiece a saldarse esa cuenta. Hasta hoy se vio muy poco. ¿Responsables? Hay porcentajes que no puedo calcular. ¿Cuánto otorgarle al poco tiempo que dejan los calendarios tan apretados y cuánto al escaso apego al trabajo por parte del Maradona técnico?
Hay un punto extra: el bajo nivel individual que, en general, han exhibido con la albiceleste muchos que la rompen en Europa. Y los que no la rompen en Europa. Y los que están en Europa pero no juegan casi nunca.
Estamos a dos horas del Mundial y sólo sabemos que no sabemos nada.
Está bien que la señora Presidente reconoció “no saber nada de fútbol”. Todo un logro. ¿Habrá algún otro tema del que la señora Presidente se declare ignorante? Claro que una cosa es saber y otra muy distinta creer que se sabe. Pero no se preocupe, señora Presidente. Su marido, a quien sí le gusta el fútbol, cree que conoce de economía y con eso solo maneja la economía de la Argentina. La real, la mediática y la virtual también.
Y, por otro lado, no se sienta menoscabada por su analfabetismo futbolero. Muchos que del tema conocen más o menos como usted, dirigen clubes de fútbol.
Hoy empieza el Mundial. En un rato la selección se va a enfrentar con un rival en serio.
¿Cómo creo que va a ser el partido? La respuesta más lógica sería “no tengo idea”. Con los convocados hoy da la sensación de que son todos los que están, pero no están todos los que son. Es decir, que es muy difícil que los que enfrenten a Alemania se queden fuera de Sudáfrica, pero todavía quedan casilleros por llenar en la lista definitiva.
Y además no tengo idea porque en todo el ciclo Maradona pocas veces se vio una idea de equipo. Quizás hoy empiece a saldarse esa cuenta. Hasta hoy se vio muy poco. ¿Responsables? Hay porcentajes que no puedo calcular. ¿Cuánto otorgarle al poco tiempo que dejan los calendarios tan apretados y cuánto al escaso apego al trabajo por parte del Maradona técnico?
Hay un punto extra: el bajo nivel individual que, en general, han exhibido con la albiceleste muchos que la rompen en Europa. Y los que no la rompen en Europa. Y los que están en Europa pero no juegan casi nunca.
Estamos a dos horas del Mundial y sólo sabemos que no sabemos nada.
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sábado, 27 de febrero de 2010
LA MUERTE DE UN DELINCUENTE COMÚN
En la tarde del 23 de febrero murió en Cuba un delincuente común: Orlando Zapata Tamayo.
Ello ocurrió tras una huelga de hambre de más de 80 días de duración.
¿Por qué digo que es un delincuente común? Porque eso sostiene el régimen de La Habana, ya que no reconoce los estándares internacionales de “presos políticos” ni “prisioneros de conciencia”.
Un par de días después escuché en el programa de Víctor Hugo a un “periodista” cubano que vive en la Argentina, defendiendo todo lo actuado en el caso por la dictadura castrista y catalogándolo así, como “delincuente común”.
¿Por qué pongo entre comillas la palabra periodista? Porque aquí y en todas las democracias discutimos cuál es el papel de los que ejercemos este oficio. ¿Cuáles son los límites y márgenes de libertad que tenemos, según para quién trabajemos? Aún con gente valiosa y repudiable en uno y otro lado, con distintos valores éticos individuales, ¿Algún periodista de ATC criticará al gobierno (éste o cualquier otro)? ¿Algún periodista de Clarín hablará de los negociados del Grupo? Y no estamos hablando de un gobierno represivo ni de un grupo de la mafia. ¿Cómo podría criticar al gobierno quien trabaja de “periodista” en un sistema totalitario? Porque ya no se trata de “no morder la mano que te da de comer”. En Cuba, como en cualquier país totalitarios. Hay una sola “mano que da de comer”. No puedo decidir renunciar al periodismo por cuestiones de conciencia y ponerme una heladería. La Santísima Trinidad Estado-Gobierno-Partido (son tres, pero es uno) no me lo permitiría. Y eso sin contar con las intimidaciones, abusos y violencia de un estado policial. Por eso quien trabaje para los medios oficiales cubanos no puede ser periodista, sino sólo propagandista.
Como todo propagandista, este “periodista” pretende cambiar el eje de la discusión, que es y será que un disidente (disidente, no expatriado, no terrorista) murió al cabo de una huelga de hambre en protesta por las condiciones carcelarias en la isla, torturas incluidas.
Su condición de “prisionero de conciencia” era reconocida, entre otras muchas organizaciones de derechos humanos, por Amnistía Internacional. Los que la Junta argentina sostenía que eran un instrumento del “marxismo internacional”. Los asesinos se dan la mano. Y se cuidan las espaldas, como ambas dictaduras hacían por aquellos años en la ONU.
El verdadero “delito” de Orlando Zapata Tamayo oponerse en forma pacífica a su gobierno. Permanecía encarcelado desde el 20 de marzo de 2003, cuando, aprovechando que los medios del mundo estaban copados por la invasión de Estados Unidos a Irak, Castro lanzó una oleada represiva, conocida como la “Primavera Negra”. Periodistas y poetas que ni siquiera eran “contrarrevolucionarios”, sino que pedían algunos cambios dentro del sistema, fueron arrojados a las terribles cárceles del régimen.
Fue enjuiciado el 18 de mayo de 2004 y condenado a 3 años de prisión por “desprecio a la figura de Fidel Castro”, “desorden público” y “resistencia”. En noviembre de 2005 le fueron impuestos otros 15 años de prisión por “desacato” y “resistencia” en el centro penitenciario. En mayo de 2006 fue enjuiciado de nuevo por los mismos cargos y condenado a una pena adicional de siete años. Amnistía Internacional estimó en 2007 que Zapata Tamayo cumplía ya una pena a 25 años y 6 meses de cárcel.
Veamos como, en línea con este “periodista”, cuenta el terrible historial delictivo de Zapata Tamayo un “periodista del Granma, el diario del Estado-Partido-Gobierno cubano, que incluye "lesiones menos graves" (2000), "estafa" (2000), "lesiones y tenencia de arma blanca", "alteración del orden" y "desórdenes públicos" (2002), entre otras causas en nada vinculadas a la política, fue liberado bajo fianza el 9 de marzo del 2003 y volvió a delinquir el 20 del propio mes”
.
Ese 20 fue, precisamente, el día que lo arrestaron por ayunar con otros disidentes en el marco de la “Primavera Negra”. Y, aunque fuera cierto lo de “estafa” y “lesiones”, hay que evitar que un preso muera de esta forma. Y sí, además, era un prisionero político.
Hay una larga historia mundial de huelgas de hambre por parte de presos políticos. Traigo dos a colación. Uno fue Bobby Sands, miembro del IRA Provisional, la rama más sangrienta del Ejército Republicano Irlandés. Margaret Thatcher, empeñada en consolidar su imagen de “Dama de Hierro”, no hizo nada para evitar su muerte en 1981.
Casi veinte años después, en la argentina, De la Rúa conmutó penas a los integrantes del Movimiento “Todos por la Patria” que habían atacado el regimiento de La Tablada. Ante ello, Gorriarán Merlo levantó su ayuno.
Me queda un punto de los tratados por este “periodista”. Según él, los grupos de la disidencia interna cubana recibieron fondos de la Oficina de intereses de los Estados Unidos en La Habana. Pregunto ¿cuánto dinero han recibido de otros países las Madres y Abuelas de Plaza de Mayo para ayudarlas en su lucha heroica?
¿Por qué en un caso está bien y en otro está mal? No puede haber un doble estándar.
Para finalizar. Me da vergüenza el silencio que este caso generó en los grupos que hablan de derechos humanos sólo hacia un lado. Una vida humana es una vida humana. Aquí, en Cuba o en Myanmar.
No pretendo nada de los Kirchner a quienes nunca les interesó el tema “derechos humanos” y sólo se prendieron a él, de manera oportunista, cuando llegaron a la Rosada. Nada pretendo de Hebe de Bonafini, porque, sin ser médico, tengo claro que su mente tiene problemas. Cosa más que entendible en quien sufrió lo que ella sufrió. Y ya no pretendo nada de Estela de Carlotto, tan respetable ella, hasta que fue cooptada por este gobierno. Si no se levantó y se fue ofendida de Olivos cuando la Presidente comparó el “secuestro de los goles” que hacía Fútbol de Primera con las desapariciones forzadas de personas durante la dictadura, es que a la buena de Estela ya la hemos perdido.
Ello ocurrió tras una huelga de hambre de más de 80 días de duración.
¿Por qué digo que es un delincuente común? Porque eso sostiene el régimen de La Habana, ya que no reconoce los estándares internacionales de “presos políticos” ni “prisioneros de conciencia”.
Un par de días después escuché en el programa de Víctor Hugo a un “periodista” cubano que vive en la Argentina, defendiendo todo lo actuado en el caso por la dictadura castrista y catalogándolo así, como “delincuente común”.
¿Por qué pongo entre comillas la palabra periodista? Porque aquí y en todas las democracias discutimos cuál es el papel de los que ejercemos este oficio. ¿Cuáles son los límites y márgenes de libertad que tenemos, según para quién trabajemos? Aún con gente valiosa y repudiable en uno y otro lado, con distintos valores éticos individuales, ¿Algún periodista de ATC criticará al gobierno (éste o cualquier otro)? ¿Algún periodista de Clarín hablará de los negociados del Grupo? Y no estamos hablando de un gobierno represivo ni de un grupo de la mafia. ¿Cómo podría criticar al gobierno quien trabaja de “periodista” en un sistema totalitario? Porque ya no se trata de “no morder la mano que te da de comer”. En Cuba, como en cualquier país totalitarios. Hay una sola “mano que da de comer”. No puedo decidir renunciar al periodismo por cuestiones de conciencia y ponerme una heladería. La Santísima Trinidad Estado-Gobierno-Partido (son tres, pero es uno) no me lo permitiría. Y eso sin contar con las intimidaciones, abusos y violencia de un estado policial. Por eso quien trabaje para los medios oficiales cubanos no puede ser periodista, sino sólo propagandista.
Como todo propagandista, este “periodista” pretende cambiar el eje de la discusión, que es y será que un disidente (disidente, no expatriado, no terrorista) murió al cabo de una huelga de hambre en protesta por las condiciones carcelarias en la isla, torturas incluidas.
Su condición de “prisionero de conciencia” era reconocida, entre otras muchas organizaciones de derechos humanos, por Amnistía Internacional. Los que la Junta argentina sostenía que eran un instrumento del “marxismo internacional”. Los asesinos se dan la mano. Y se cuidan las espaldas, como ambas dictaduras hacían por aquellos años en la ONU.
El verdadero “delito” de Orlando Zapata Tamayo oponerse en forma pacífica a su gobierno. Permanecía encarcelado desde el 20 de marzo de 2003, cuando, aprovechando que los medios del mundo estaban copados por la invasión de Estados Unidos a Irak, Castro lanzó una oleada represiva, conocida como la “Primavera Negra”. Periodistas y poetas que ni siquiera eran “contrarrevolucionarios”, sino que pedían algunos cambios dentro del sistema, fueron arrojados a las terribles cárceles del régimen.
Fue enjuiciado el 18 de mayo de 2004 y condenado a 3 años de prisión por “desprecio a la figura de Fidel Castro”, “desorden público” y “resistencia”. En noviembre de 2005 le fueron impuestos otros 15 años de prisión por “desacato” y “resistencia” en el centro penitenciario. En mayo de 2006 fue enjuiciado de nuevo por los mismos cargos y condenado a una pena adicional de siete años. Amnistía Internacional estimó en 2007 que Zapata Tamayo cumplía ya una pena a 25 años y 6 meses de cárcel.
Veamos como, en línea con este “periodista”, cuenta el terrible historial delictivo de Zapata Tamayo un “periodista del Granma, el diario del Estado-Partido-Gobierno cubano, que incluye "lesiones menos graves" (2000), "estafa" (2000), "lesiones y tenencia de arma blanca", "alteración del orden" y "desórdenes públicos" (2002), entre otras causas en nada vinculadas a la política, fue liberado bajo fianza el 9 de marzo del 2003 y volvió a delinquir el 20 del propio mes”
.
Ese 20 fue, precisamente, el día que lo arrestaron por ayunar con otros disidentes en el marco de la “Primavera Negra”. Y, aunque fuera cierto lo de “estafa” y “lesiones”, hay que evitar que un preso muera de esta forma. Y sí, además, era un prisionero político.
Hay una larga historia mundial de huelgas de hambre por parte de presos políticos. Traigo dos a colación. Uno fue Bobby Sands, miembro del IRA Provisional, la rama más sangrienta del Ejército Republicano Irlandés. Margaret Thatcher, empeñada en consolidar su imagen de “Dama de Hierro”, no hizo nada para evitar su muerte en 1981.
Casi veinte años después, en la argentina, De la Rúa conmutó penas a los integrantes del Movimiento “Todos por la Patria” que habían atacado el regimiento de La Tablada. Ante ello, Gorriarán Merlo levantó su ayuno.
Me queda un punto de los tratados por este “periodista”. Según él, los grupos de la disidencia interna cubana recibieron fondos de la Oficina de intereses de los Estados Unidos en La Habana. Pregunto ¿cuánto dinero han recibido de otros países las Madres y Abuelas de Plaza de Mayo para ayudarlas en su lucha heroica?
¿Por qué en un caso está bien y en otro está mal? No puede haber un doble estándar.
Para finalizar. Me da vergüenza el silencio que este caso generó en los grupos que hablan de derechos humanos sólo hacia un lado. Una vida humana es una vida humana. Aquí, en Cuba o en Myanmar.
No pretendo nada de los Kirchner a quienes nunca les interesó el tema “derechos humanos” y sólo se prendieron a él, de manera oportunista, cuando llegaron a la Rosada. Nada pretendo de Hebe de Bonafini, porque, sin ser médico, tengo claro que su mente tiene problemas. Cosa más que entendible en quien sufrió lo que ella sufrió. Y ya no pretendo nada de Estela de Carlotto, tan respetable ella, hasta que fue cooptada por este gobierno. Si no se levantó y se fue ofendida de Olivos cuando la Presidente comparó el “secuestro de los goles” que hacía Fútbol de Primera con las desapariciones forzadas de personas durante la dictadura, es que a la buena de Estela ya la hemos perdido.
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