Su fallecimiento fue un golpe para todos los amantes de la democracia y la libertad. Me generó un gran dolor esa noticia.
Es injusta la vida. Terminó sus días en un hospital. Ello tendría que haber ocurrido en una cárcel común, condenado por los crímenes por los que estaba siendo procesado en la actualidad.
Nos queda un consuelo. Sufrió. Pero esta es una de las circunstancias en las que lamento no ser religioso. Me encantaría creer que está asándose en el infierno. Pero no. Sólo queda saber que está pudriéndose en la tierra.
No me gusta, pero a diferencia de lo que decía Perón (“al enemigo, ni justicia”), precisamente la justicia es para el enemigo. Para mostrar que somos superiores. Que somos capaces de aplicar la ley como no lo hicieron asesinos de esta laya.
Otra vez. Si fuera creyente, podría desear “que no descanse en paz”.
Ya lo dijo Vargas Llosa de Pinochet: “sabíamos que era un asesino, ahora sabemos que también era un ladrón”. Igual que este tipo. Ojalá viviera, para que siguiera sufriendo.
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miércoles, 10 de noviembre de 2010
miércoles, 3 de septiembre de 2008
LÁGRIMAS VERDADERAS
Y el duro lloró. Demostró una vez más que podía ser muy duro con los débiles. Que, como amo de la vida y la muerte en Tucumán, se sentía Dios.
El otrora poderosísimo general Antonio Domingo Bussi, definitivamente catalogado por la justicia como asesino, terrorista de Estado y, como si fuera poco, corrupto (recordar sus cuentas no declaradas en bancos suizos), lloró al ser condenado. Algunos hablan de "lágrimas de cocodrilo". No. No es así. Fueron lágrimas verdaderas, por su futuro. Porque no mostró ningún arrepentimiento ni sombra de duda.
Hemos visto la imagen de un pobre viejito achacoso e inofensivo. No nos quedemos con ella. La verdadera imagen de Antonio Domingo Bussi es la del que no permitió que sus víctimas llegaran a la justicia. Justicia de la que él sí disfrutó. Y está muy bien que así sea.
Habrá que citar otra vez la célebre frase de Lanata: "un hijo de puta, con el paso del tiempo, se convierte en un viejo hijo de puta".
El otrora poderosísimo general Antonio Domingo Bussi, definitivamente catalogado por la justicia como asesino, terrorista de Estado y, como si fuera poco, corrupto (recordar sus cuentas no declaradas en bancos suizos), lloró al ser condenado. Algunos hablan de "lágrimas de cocodrilo". No. No es así. Fueron lágrimas verdaderas, por su futuro. Porque no mostró ningún arrepentimiento ni sombra de duda.
Hemos visto la imagen de un pobre viejito achacoso e inofensivo. No nos quedemos con ella. La verdadera imagen de Antonio Domingo Bussi es la del que no permitió que sus víctimas llegaran a la justicia. Justicia de la que él sí disfrutó. Y está muy bien que así sea.
Habrá que citar otra vez la célebre frase de Lanata: "un hijo de puta, con el paso del tiempo, se convierte en un viejo hijo de puta".
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domingo, 5 de agosto de 2007
Seguro, seguro...
La AFA se gastó unos buenos mangos en solicitadas para tratar de explicar lo inexplicable. De todos modos es un paso adelante porque, en general, en Grondonalandia no se explica nada.
Está todo muy bien. Le dieron bola a Gallina y al Coprosede, que son los que mejor han trabajado en el tema seguridad. Pero eso no quiere decir que su tarea sea perfecta ni mucho menos. Claro que, comparada con lo de Castrilli, su Subsecretaría y el Ministerio del Interior, parece de altísimo nivel.
Según la AFA, "los enormes esfuerzos de todas las instituciones, la mayoría de modestos recursos, abonando los costosos operativos de seguridad, la incorporación de tecnología, la legislación, la justicia... no pudieron con esta detestable inconducta social que ingresa a los estadios de fútbol". Y tienen mucha razón... en lo que respecta a los operativos de seguridad, la incorporación de tecnología y la justicia. La legislación es más que abundante, desde la Ley De la Rua (1984) para acá. Y a veces excesiva.
Pero “esta detestable inconducta social que ingresa a los estadios de fútbol” lo hace con la anuencia de la dirigencia del fútbol, con escasísimas y honrosísimas excepciones. ¿Qué espera Aguilar para decir todo lo que sabe cuando lo cita la Justicia? ¿Por qué no han sido expulsados como socios de Boca los barrabravas ya condenados? Y siguen las firmas...
¿Cuántos años hace que Grondona dijo que habían ganado “el Mundial de la lucha contra la violencia”? Para sanata, mejor el inolvidable personaje de Fidel Pintos en “Polémica en el Bar”.
¿Cuántos barrabravas fueron y siguen yendo a los Mundiales de fútbol apañados por la mayoría de los que firmaron esa solicitada?
Han logrado un milagro filosófico. Ser cínicos e hipócritas al mismo tiempo.
No irán visitantes a los torneos de ascenso. Irán sólo la mitad en Primera. Todos los barrabravas estarán presentes. Y esta dirigencia cínica e hipócrita se sentirá aliviada... Hasta la próxima muerte.
Está todo muy bien. Le dieron bola a Gallina y al Coprosede, que son los que mejor han trabajado en el tema seguridad. Pero eso no quiere decir que su tarea sea perfecta ni mucho menos. Claro que, comparada con lo de Castrilli, su Subsecretaría y el Ministerio del Interior, parece de altísimo nivel.
Según la AFA, "los enormes esfuerzos de todas las instituciones, la mayoría de modestos recursos, abonando los costosos operativos de seguridad, la incorporación de tecnología, la legislación, la justicia... no pudieron con esta detestable inconducta social que ingresa a los estadios de fútbol". Y tienen mucha razón... en lo que respecta a los operativos de seguridad, la incorporación de tecnología y la justicia. La legislación es más que abundante, desde la Ley De la Rua (1984) para acá. Y a veces excesiva.
Pero “esta detestable inconducta social que ingresa a los estadios de fútbol” lo hace con la anuencia de la dirigencia del fútbol, con escasísimas y honrosísimas excepciones. ¿Qué espera Aguilar para decir todo lo que sabe cuando lo cita la Justicia? ¿Por qué no han sido expulsados como socios de Boca los barrabravas ya condenados? Y siguen las firmas...
¿Cuántos años hace que Grondona dijo que habían ganado “el Mundial de la lucha contra la violencia”? Para sanata, mejor el inolvidable personaje de Fidel Pintos en “Polémica en el Bar”.
¿Cuántos barrabravas fueron y siguen yendo a los Mundiales de fútbol apañados por la mayoría de los que firmaron esa solicitada?
Han logrado un milagro filosófico. Ser cínicos e hipócritas al mismo tiempo.
No irán visitantes a los torneos de ascenso. Irán sólo la mitad en Primera. Todos los barrabravas estarán presentes. Y esta dirigencia cínica e hipócrita se sentirá aliviada... Hasta la próxima muerte.
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